domingo, 20 de febrero de 2011

LA IZQUIERDA NO PUEDE SER MASOQUISTA

La contradicción principal en nuestra sociedad sigue siendo el continuismo neoliberal o cambio patriótico, democrático y popular.
Aun cuando la izquierda y el campo popular participan divididos y una parte de ella no participa. La consigna de la ¡gran unidad para el gran cambio sigue vigente! aunque la alianza pepekakista la haya tomado espuriamente para quitarle contenido antineoliberal, patriótico, democrático y/o popular.
Está claro que los principales candidatos del continuismo neoliberal, derechista y corrupto (en diferentes grados) son: Toledo, Castañeda, Keiko, PPK.
En el campo patriótico, democrático y/o popular tenemos a Ollanta, Rodríguez, Ñique y Noriega. Tenemos diferencias con ellos pero son del campo popular. No tiene sentido tratarlos como enemigos. Pero sí está claro que para Ollanta y Rodríguez no es conveniente tener como aliados a la izquierda, en especial al MNI.
A los izquierdistas, Rodríguez/Villarán no quieren tenerlos ni de aliados ni siquiera de subordinados (aunque ninguna fuerza de izquierda solicitó esto último). Rodríguez avaló plenamente la felonía de Susana Villarán de dinamitar la alianza ya firmada con el MNI y el Partido Fonavista.
Ollanta no quiere alianzas con el MNI ni cualquier otro grupo de izquierda, sólo quiere subordinados, quiere sólo a aquellos que le respondan respectivamente ¡Papá! y ¡Contigo! cuando él pregunta ¿quién soy yo? y ¿Con quién estás?. Porque él "no aguanta ni un queco".
Planteadas así las cosas, una izquierda que quiera tratar de igual a igual con el caudillo militar debe tener la fuerza suficiente para ese efecto. Entonces, es cuestión de hegemonía (en el mejor sentido leninista de la expresión). En el período próximo, planteadas así las cosas, el MNI tendría que plantearse un proceso de unidad-lucha-unidad con el Ollantismo. Más propiamente, con el caudillo y sus seguidores (que por lo visto no son los mismos en cada oportunidad).
Si así fueron las cosas ¿porque tendría que comprometerse el MNI con cualquiera de ellos dos? Por nada. Lamentablemente, Ñique y Noriega no tienen posibilidad alguna.
Planteadas las cosas así, la sugerencia es que el MNI:
* Haga, en las presentes elecciones, una campaña política (la "otra campaña") por un plataforma política básica: Nueva república, Nueva Constitución, Nuevo Proyecto de Desarrollo Nacional.
* Promueva, apoye y/o participe activamente en los certámenes de centralización y luchas populares. Porque no se hace política sólo desde las campañas electorales (con lo importante que es la lucha electoral)
Nos parece que lo adecuado, como están planteadas las cosas, sería que el MNI llamé a votar contra la derecha (en las diferentes formas que eso puede significar) y que no comprometa su votación con candidatura alguna.
Porque después de la derrota política sufrida (dura pero transitoria) continúan: la lucha de clases (que le arda a la derecha y los que dicen que ella ya no existe), la lucha ideológica, la lucha de masas y la lucha política (disculpen la necesaria cacofonía).
Julio Mendoza Garcia

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